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rodilla-de-corredor

Correr está de moda. Cada vez más la cultura del ejercicio físico se ha impuesto dada la cantidad de carreras atléticas que impulsan las grandes marcas: unas en apoyo a causas sociales y otras por el puro asunto de la diversión. El “running” es una actividad aeróbica que reporta múltiples beneficios positivos para la salud. Hablamos de un deporte apto para todos los públicos: no importa el género, la edad, la contextura física ni la historia deportiva. Correr es una excelente manera de mejorar nuestro estado general de salud: eleva los niveles de colesterol bueno (HDL); mejora la capacidad pulmonar; fortalece el sistema inmunológico; y disminuye el riesgo de aparición de trombosis (formación de coágulos). Muchas personas consideran el “running” un hábito con el que se consigue ganar vida, salud y alegría. Está muy bien practicar este deporte, pero es importante saber cómo evitar lesiones al correr y hacerse un pequeño reconocimiento médico.

cintilla1Qué es la cintilla iliotibial?

La banda o cintilla iliotibial es una aponeurosis de tejido conectivo que se encuentra en la cara externa del muslo, siendo una continuación del Tensor de la Fascia lata, que se extiende desde la pelvis hasta la tibia. Es importante para estabilizar la rodilla durante la carrera.

El roce de esta cintilla con el epicóndilo femoral externo durante los movimientos de flexo-extensión propios de la carrera puede originar que se inflame la zona y que se genere un dolor intenso, siendo una de las lesiones más comunes del corredor.

¿Qué síntomas tengo que notar?

Es un dolor muy localizado en la parte externa de la rodilla, extendiéndose bajo el borde inferior de la rótula hasta el tendón rotuliano. Comienza casi al empezar a correr y a los pocos minutos nos impide seguir. Su intensidad aumenta con las irregularidades del terreno y corriendo cuesta abajo. Cede con el reposo y vuelve con el ejercicio. La mayoría de las veces se siente un “clic” característico que acompaña a la sensación de roce doloroso cuando damos la zancada.

¿Cómo puedo prevenirlo?

Teniendo en cuenta que las causas de la lesión pueden deberse a diferentes factores, como cambios en la pauta normal de nuestros movimientos al correr sobre una superficie muy dura, como el asfalto, o muy blandas, como el terreno embarrado, o por correr en fuertes pendientes o sencillamente por aumentar la intensidad de los entrenamientos. Otra de las causas pueden ser un “genu varo” o un pie “supino”.

¿Qué tengo que hacer en caso de tener la lesión?

En nuestra clínica recomendamos un tratamiento fisioterápico precoz (al notar los primeros síntomas). Para lo que podemos utilizar diferentes técnicas: crioterapia, estiramientos, masajes de fricción y de relajación de la musculatura, electroterapia para el tratamiento del dolor, punción seca, kinesiotaping , y las últimas novedades en Fisioterapia deportiva con las que estamos obteniendo muy buenos resultados, como son las Ondas de Choque y la Electrolisis Percutánea Ecoguiada (EPTE).

Nuestra recomendación es utilizar siempre un buen calzado adecuado a nuestro pie, programar muy bien los entrenamientos combinándolos con estiramientos y una alimentación apropiada al ejercicio. En cuanto notemos las primeras molestias parar y poner frio y acudir a un médico o a un Fisioterapeuta para que valoren el alcance de la lesión.

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